Contactamos en una página web especializada en fotografía e imagen. Publiqué un casting buscando modelos y Sebas me contactó a las pocas horas. Nos dimos los números de teléfono y chateamos por WhatsApp para quedar directamente y hacer unas fotos. Unos días después, nos encontramos en mi antiguo barrio, de allí, tomamos un autobús y dimos una vuelta por una zona muy peculiar que conozco bastante debido a los paseos que tiempo atrás solía hacer cuando tenía alguna mañana libre. Me pareció muy fácil trabajar con él desde el principio; una persona agradable, tranquila y profesional. Salían muy buenas fotografías y sobre la marcha, mientras revisaba el material, me sorprendía y a la vez me alegraba de lo bien que nos entendíamos. Antes de despedirnos, tomamos algo en una terraza soleada en un lugar atípico en el que hablamos de muchas cosas, de proyectos, de estudios, de trabajo, de fútbol profesional o de Instagram. Finalmente quedamos en volver a vernos, sin prisa pero con la idea de haber vivido una buena experiencia y la ilusión de volver a repetir en un futuro.