Contactamos a través de una red social en internet, yo había publicado un casting para hacer fotos y Saku se prestó a una sesión. Me pareció muy interesante su perfil, una imagen transgresora y a la vez sofisticada. Nos conocimos en persona un día por la tarde, en el centro de la ciudad, tomamos un café y hablamos un poco a cerca de su estilo, su experiencia, sus trabajos o sus estudios. Recorrimos calles estrechas y grandes avenidas, hablamos de un millón de cosas, reímos y dio tiempo de hacer todas estas fotos, algunas publicaciones en Instagram y quedar para el siguiente proyecto en el que estoy trabajando y en el que Saku, desarrollará un personaje y una trama muy interesantes.