Nos conocimos la semana siguiente al diluvio, llegó con una gran maleta y acompañado por su pareja, ese día quería probar una nueva zona por la cual no suelo acostumbrar a pasear. Rápidamente encontramos un lugar adecuado y comenzamos a hacer fotos muy interesantes. Aprovechábamos la tranquilidad de la zona para cambiar de estilos, el vestuario era muy variado y Leo es expresivo al cien por cien. La mañana pasó volando y animada, caminamos mucho y nos dio tiempo de improvisar algunas escenas de baile. Hicimos una pausa y tomamos algo para descansar, hablamos de muchas cosas, me explicó que tiene una barbería y que le encanta el teatro y actuar, nuestra idea es volver a vernos pronto y seguir trabajando en el vídeo o la fotografía.