Habíamos hablado por una plataforma de Internet donde publiqué un casting para el proyecto. Organizamos un día y nos conocimos en mi estudio. Tuvimos una charla agradable sobre nuestras ideas y visiones compartidas y en base a esto, le propuse hacer una sesión en la sala de ensayo donde trabajaba en ese mismo momento el proyecto de “Documentos de un cambio”. Le gustó la idea y quedamos para vernos un día próximo y trabajar. Cuando acabábamos el taller con los actores sobre las dos y media, disponía de una hora más para tener la sala a mi disposición así que en una hora y poco, conseguimos hacer todo el trabajo. Experimentamos con el lugar y el movimiento y salieron unas fotografías con gran personalidad.