Martín me decía que podríamos grabar un vídeo de trescientos sesenta grados en una sesión de música electrónica de Agatha Pher. Él la conocía personalmente y yo le dije que por supuesto contara conmigo si surgía la ocasión de llevarlo a cabo. Al tiempo de hablar esto, se organiza en el casco antiguo, una fiesta privada en formato reducido con amigos. Allí conocí a Agatha, casi no tuvimos tiempo de hablar, llegamos al lugar, preparamos el equipo y empezó la sesión. La grabación de aquel día, ha servido como prueba para preparar la siguiente sesión que ha sido por todo lo alto en el teatro nacional durante las pasadas fiestas de la patrona de la ciudad. Espero poder publicar pronto la grabación en realidad virtual de la sesión por qué ha quedado brutal pero por ahora puedo publicar estas fotos que resumen un poco el día de fiesta.